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Compraventa de refugiadas sirias por internet

Compraventa de refugiadas sirias por internet

Vergüenza en las redes sociales

Sólo tras cientos de denuncias de los usuarios de Facebook a una página que ofertaba con total impunidad la venta de mujeres refugiadas sirias, esta especie de mercado de prófugos ha tenido que echar el cierre. Aparte de lo turbio del asunto, lo que ha quedado una vez más en entredicho es lo frágil de la línea legal que los abogados de la conocida red social manejan.

¿De verdad se venden mujeres sirias por Internet?

De verdad. Y no solo por Internet. Según el diario El Mundo, la página clausurada no dejaba lugar a dudas de que ese era su fin, la compraventa de refugiadas que, tras el conflicto civil que asola el país, han tenido que huir en masa y sin apenas tiempo para llevarse nada más que un buen puñado de nostalgia y sueños rotos. A raíz de este escándalo, diversas organizaciones humanitarias han señalado que esto no sería más que la punta del iceberg. En efecto, se calcula que pueden ser cientos las páginas dedicadas a colgar en sus muros anuncios breves sumamente provocativos ofreciendo mujeres sirias desesperadas por la situación de su país, mujeres dispuestas en fin a cambiar radicalmente de vida. Tal vez decidan volar a Egipto, donde un salafista haya acordado con algún familiar de la mujer –escandalosamente joven en muchísimas ocasiones- su compra para convertirla en su esposa, o simplemente porque ha decidido seguir el ejemplo de alguna amiga a la que prometieron sacar de la miseria y la desesperación. ¿Pero quién es el gancho o el cabecilla? Cualquiera. Lamentablemente, este sí es un dato demostrado.

Trata de prófugas sirias

No es posible dar otro nombre a un negocio que, desde hace casi tres años, crece exponencialmente en la red, siendo actualmente muy poco lo que contra este tipo de hechos delictivos se pueda hacer. La policía sigue advirtiendo de que por cada página sospechosa que se cierra o se bloquea, otra surge en cualquier lugar, sin existir hoy día posibilidad para las fuerzas de seguridad ni para los más prestigiosos despachos de abogados del mundo de actuar, empezando por lo complicado que resulta rastrear quién o dónde se creó el sitio web en cuestión.

Se vende mujer refugiada

Pero ¿tienen las redes sociales la culpa de este asunto? Desgraciadamente no. La trata de mujeres, sean o no sirias, sean o no refugiadas, no ha necesitado nunca del apoyo de la red de redes. Sin duda ayuda a propagar el mensaje pero no debemos olvidar que la raíz de la existencia de tan triste negocio ha sido y seguirá siendo el que exista quien invierta. No estamos hablando de matrimonios de conveniencia, práctica común en todo el mundo árabe. Estamos hablando de prófugas sirias que necesitan dinero de una manera verdaderamente desesperada y que, como mujeres árabes que son, la vulnerabilidad y la violencia planean sobre sus vidas de forma dramática. La ONU calcula que de los más de tres millones de refugiados sirios contabilizados hasta hoy, nada menos que un ochenta por cien estaría constituido por niños y mujeres. La comunidad internacional, las distintas ONG que trabajan sobre el terreno y desde luego los gobiernos afectados tienen algo para meditar.